: Jorge L. Tizón
: Apuntes para una psicopatología basada en la relación Vol. 4. Las relaciones paranoides, la desintegración psicótica y la inestabilidad emocional 'limite'
: Herder Editorial
: 9788425440939
: Vol.
: 1
: CHF 23.50
:
: Angewandte Psychologie
: Spanish
: 528
: kein Kopierschutz
: PC/MAC/eReader/Tablet
: ePUB
Actualmente la psicopatología se encuentra en una encrucijada. TDAH, TEA, TLP, depresión, esquizofrenia, etc., son conceptos fundamentales de la psicopatología clásica y, al mismo tiempo, muestras de su grave crisis teórica y epistemológica. ¿Hay que entender esos y otros conceptos de la forma habitual o podemos pensar en otras maneras de comprender el sufrimiento psicológico y psicosocial humano? ¿Existen bases suficientes como para desarrollar una psicopatología basada en las relaciones interpersonales, en las emociones, en la comunidad, en la solidaridad? Apuntes para una psicopatología basada en la relación se ha dividido en cuatro volúmenes parcialmente independientes: 1. Psicopatología general; 2. Relaciones dramatizadas, atemorizadas y racionalizadoras; 3. Relaciones emocionalizadas, intrusivas, actuadoras y 'operatorias' y 4. Las relaciones paranoides, la des-integración psicótica y la inestabilidad emocional 'límite'. En este cuarto volumen, Las relaciones paranoides, la desintegración psicótica y la inestabilidad emocional 'límite', se redefinen desde el punto de vista relacional los modos y organizaciones de la relación que la psicopatología tradicional y la psicopatología 'biocomercial' tienden describir como paranoia y trastornos delirantes, psicosis, TEA (trastornos del espectro del autismo) y TLP (trastornos límites de la personalidad).

Jorge L. Tizón (A Coruña, 1946) es psiquiatra, psicoanalista, psicólogo y neurólogo. Dirigió durante veintidós años las unidades de salud mental para niños, adultos, trastornos mentales graves y equipos de investigación de La Verneda, La Pau y La Mina, en Barcelona. Posteriormente, fundó y dirigió el Equipo de Prevención en Salud Mental y Atención Precoz a los Pacientes en riesgo de Psicosis (EAPPP) del InstitutCatalà de la Salut de Barcelona, el primer equipo español íntegramente dedicado a dicha labor. Actualmente ejerce la docencia en el Instituto Universitario de Salud Mental de la Universidad RamonLlull (URL) y es profesor invitado en diversas universidades e institutos de formación tanto nacionales como extranjeros.


PREFACIO


Les presento el cuarto y último volumen de misApuntes para una psicopatología basada en la relación, que como ya mencioné en los volúmenes precedentes, consiste en el desarrollo y la aplicación en la psicopatología de un libro anterior que llegó a tener varias ediciones y una cierta difusión académica. Creo sinceramente que, al igual que aquel libro, del cual recoge una parte del título,1 lo que muestro aquí vuelven a ser «tan solo unos “apuntes”», unas ideas generales y esquemáticas acerca de por dónde puede desarrollarse un futuro.2 Además, estas ideasapuntan hacia una perspectiva concreta de ese futuro: la que prima el valor de unapsicopatología basada en la relación, es decir, una psicopatología basada en la «psicología basada en la relación».

Por otra parte, con ese título limitativo quería también evitar que estos textos pudieran ser tomados como un «tratado acabado»: ni por su integración —aún incipiente, a mi entender—, ni por su longitud, ni por su organización o por la bibliografía científica que lo apoya puedo considerarlo como tal. Convertir estos «apuntes» en un tratado sistematizado significaría trabajarlos y organizarlos más a fondo desde el punto de vista expositivo, bibliográfico y de fundamentación, lo que hubiera dificultado, además, su publicación en un mundo dominado por la comercialización más cortoplacista. No me siento capaz de hacerlo en estos momentos ni en los años que me quedan. Como decía, con este libro tan solo pretendo proporcionar apuntes, orientaciones, un mero señalamiento de por dónde puede ir una posible psicopatología útil para los diversos profesionales y técnicos de los servicios comunitarios y, en especial, de los relacionados con la salud (mental). También, para la intercomunicación entre ellos y con la población, que es el verdadero sujeto de tales servicios. En definitiva, abogo en estas líneas por apoyarnos para la práctica clínica, preventiva y terapéutica, en un modelo que ponga en contacto las investigaciones y desarrollos empíricos de la psico(pato)logía con sus manifestaciones relacionales, con las manifestaciones de la psicopatología en las relaciones clínicas y sociales. Son tan solo unosapuntes iniciales para que ustedes puedan desarrollarlos en los años venideros.

Por tanto, las propuestas que aquí realizamos habrán de perfilarse en el futuro no solo con otras investigaciones clínicas y psicosociales, sino con métodos científicos más «sólidos» —en el sentido epistemológico—. En particular, con la investigación estadístico-correlacional y observacional y, también, mediante estudios experimentales —bien difíciles de realizar en este campo, de ahí las dificultades para su desarrollo—. Pero, como he tratado de justificar desde el primer volumen, la perspectiva de lapsico(pato)logía basada en la relación lleva ya decenios de desarrollo, en diversos ámbitos y temas, y desde paradigmas otrora divergentes. Por eso me atrevo a hacer aquí una presentación organizada.

En ese sentido, por ejemplo, como pronto quedará claro para el lector atento, al menos dos modelos relacionales a los que me refiero en las presentes páginas —larelación simbiótico-adhesiva y larelación adhesivo-autística— no poseen la misma entidad ni el mismo grado de dominancia en la personalidad en desarrollo que otras relaciones y modelos relacionales. Así, no está claro que puedan calificarse como tales y no como «subvariedades» o «submodelos». En todo caso, las organizaciones (psicopatológicas) de la relación basadas en ellas cuentan con suficiente entidad clínica y relacional como para que hayamos de tenerlas en cuenta en cualquier aproximación a la psicopatología.

Pongo en sus manos, pues, el último volumen de estos «meros apuntes» o «variaciones» acerca de una perspectiva de la psicopatología. Y es que, aunque tal vez no exista como entidad independiente,3 el tiempo, ciertamente, pasa y nos limita. Dado lo incipiente de mis aportaciones, ahora quedará claro, pues, por qué he incluido el subtítulo de «Variaciones»: ni mucho menos pienso que se hallen totalmente fundamentadas y definidas y, desde lueg