: Ernest Sánchez
: La imperiosa necesidad Crisis y colapso del Erario de la Nueva España (1808-1821)
: Instituto Mora
: 9786079475871
: 1
: CHF 10.80
:
: Regional- und Ländergeschichte
: Spanish
: 486
: Wasserzeichen
: PC/MAC/eReader/Tablet
: ePUB
El presente libro propone una visión global del desempeño del Erario de Nueva España en el periodo 1808-1821, a partir de sus principales variables (ingreso, egreso, déficit y deuda pública), teniendo presente que en dicha etapa se vieron sometidas a continuas presiones derivadas de los acontecimientos bélicos y políticos, lo que derivó, a su vez, en cambios rápidos, profundos y, en ocasiones, políticamente opuestos al marco institucional que las reguló, así como de las condiciones económicas en las que se desenvolvieron. Una reconstrucción en la que se interrelacionan y, a la vez, confrontan, los elementos cualitativos y cuantitativos del proceso. Asimismo, la obra asume que los distintos eventos se han de ubicar al menos en dos escalas de observación, la virreinal y la provincial, en la medida en que el impacto y significado de los diferentes procesos fiscales variaron significativamente según fuese la estructura económica regional, la evolución específica de la guerra civil novohispana en los diversos territorios y la conformación previa que tuvo el Fisco novohispano en cada una de las provincias. Con todo ello, el libro establece que el Erario de Nueva España experimentó, primero, un momento de crisis, a la vez que de transformación, y, posteriormente, de colapso en los que su rasgo fundamental fue el regirse por la 'ley de la imperiosa necesidad'.

Ernest Sánchez Santiró es doctor en Geografía e Historia por la Universidad de Valencia, profesor-investigador del Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora y miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI). Entre sus trabajos de temática fiscal destacan los libros 'Las alcabalas mexicanas' (1821-1857). 'Los dilemas en la construcción de la Hacienda nacional' (2009), y 'Corte de caja: la Real Hacienda de Nueva España y el primer reformismo fiscal de los Borbones' (1720-1755). 'Alcances y contradicciones' (2013), así como la coordinación de los libros 'Finanzas y política en el mundo iberoamericano. Del antiguo régimen a las naciones independientes' (2001), en colaboración con Luis Jáuregui y Antonio Ibarra; 'Cruda realidad. Producción, consumo y fiscalidad de las bebidas alcohólicas en México y América Latina, siglos XVII-XX' (2007); 'Guerra y fiscalidad en la Iberoamérica colonial (siglos XVII-XIX)' (2012), en colaboración con Angelo Alves Carrara; 'Pensar la Hacienda pública. Personajes, proyectos y contextos en torno al pensamiento fiscal en Nueva España y México (siglos XVIII-XX)' (2014), 'El gasto público en los imperios ibéricos. Siglo XVIII' (2015), y 'La fiscalidad novohispana en el imperio español. Conceptualizaciones, proyectos y contradicciones' (2015), en colaboración con María del Pilar Martínez López-Cano y Matilde Souto Mantecón.

Introducción


Larga, dura y sangrienta. Así fue la guerra civil novohispana. Y como tal, provocó enormes transformaciones en el devenir de la política, la sociedad, la economía y, lógicamente, la Hacienda del virreinato de Nueva España. La historia que mostramos a continuación da cuenta de una de estas facetas: la crisis y colapso padecidos por el Erario de Nueva España en el periodo que abarca desde las abdicaciones de Bayona de 1808 hasta la consumación de la independencia de la América Septentrional bajo la forma política del Imperio Mexicano en 1821.

La intensidad, extensión e incluso relativa sorpresa que provocó el estallido del conflicto insurgente fue acompañada al momento en que se produjeron los hechos por la voluntad y necesidad de las autoridades virreinales y la corona por conocer su origen e historiar lo acaecido, en aras de comprenderlo.1 De igual manera, algunos renombrados insurgentes en el exilio como fray Servando Teresa de Mier, o protagonistas y observadores de la época como Carlos María de Bustamante, Lorenzo de Zavala, José María Luis Mora o Lucas Alamán nos legaron relatos más o menos pormenorizados, apasionados y parciales de lo ocurrido en dicha contienda2 en los que vieron la necesidad de referirse a eventos relacionados con el Erario de Nueva España. En ciertas ocasiones se pretendió mostrar la precaria situación de un Ejército virreinal con problemas para percibir su sueldo, armamento y manutención, mientras que en otras se buscó denunciar la opresión que padeció la población ante la expansión de la fiscalidad extraordinaria o la incapacidad del fisco virreinal para mantener el crédito público. Juntas de arbitrios, gastos, ingresos, deuda pública hacían acto de presencia en artefactos historiográficos destinados en principio a ilustrar los padecimientos y la gloria de México en su proceso de emancipación como nación.

La historiografía que atendió al constitucionalismo gaditano y la guerra civil novohispana durante el sigloxx, en especial la elaborada a partir de la década de 1960, también vio la necesidad de acudir a la esfera fiscal en sus argumentos, aunque el fin último tuviese una orientación política marcada, como mostrar la crisis final del régimen virreinal en Nueva España,3 el surgimiento de la nueva política en el marco del liberalismo gaditano4 o las vicisitudes específicas del conflicto armado.5 En este sentido, es llamativo del cambio historiográfico que obras recientes que pretenden explicar los cambios ocurridos en la política novohispana entre 1808 y 1821 omitan o reduzcan a su mínima expresión la dimensión fiscal y, en gran medida económica, pues los estudios sobre estos aspectos durante el periodo han experimentado una notable renovación.

Historiografía sobre el Erario de Nueva España en el periodo 1808-1821


Los estudios sobre las finanzas del Erario de Nueva España entre la crisis imperial de la Monarquía española de 1808 y la proclamación de independencia del Imperio Mexicano en 1821 han progresado notablemente si tomamos como punto de partida las obras pioneras que se publicaron en la década de 1980. Al respecto, en una evaluación efectuada en 2007 por Luis Jáuregui, uno de los historiadores que más ha trabajado la fiscalidad del periodo, se aprecia que la producción existente hasta entonces se focalizó en dos aspectos básicos del devenir del Erario novohispano: el deterioro de las instituciones y la expansión de la fiscalidad extraordinaria, originados ambos en el fragor de la contienda armada.6

La proximidad de conmemoraciones históricas tan relevantes como las abdicaciones de Bayona de 1808, el estallido de la insurgencia en 1810, la proclamación de la Constitución Política de la Monarquía Española en 1812 y la de Apatzingán en 1814 han tenido un efecto dinamizador en la producción historiográfica sobre Nueva España en dicho periodo. Un impulso que ha beneficiado a un campo de estudio tan reducido en principio como es el de la historia fiscal. En situaciones extremas como las que padeció el imperio español durante las décadas de 1800 y 1810, donde se entreveraron conflictos armados, crisis económicas, revoluciones y restauraciones políticas, la historiografía fiscal ha ocupado un espacio más amplio en la medida en que los historiadores se han cuestionado sobre los mecanismos de financiación de los conflictos armados, los impactos de la guerra sobre el desempeño de las economías privadas y públicas o las transformaciones institucionales derivadas del cambio político, de entre las cuales el tránsito de la Real Hacienda de Nueva España a la Hacienda pública fue una de sus manifestaciones. Un breve recuento permite apreciar este impulso historiográfico.

Sin lugar a dudas, la publicación en 1989 de la obra de John Jay TePaske sobre la desintegración financiera del gobierno virreinal durante la época de la independencia conformó la matriz del discurso historiográfico en torno a lo ocurrido en el Erario novohispano entre 1808 y 1821. Gracias al empleo de los sumarios contables de los libros de cargo y