Javier Romero1
Nació en 1923 en Champotón, Campeche, y murió el 2 de septiembre de 2011. Estudió medicina e historia en la Universidad Nacional Autónoma de México. Fue director del suplemento semanalEl Gallo Ilustrado del periódicoEl Día, subdirector y director deCrucero, entre 1965-1970 y 1976-1981. Colaboró en los diariosEl Popular,Excélsior,Jueves de Excélsior,Revista de Revistas yEl Nacional, así como en la agenciaNotimex y en el programa Enfoque Periodístico del Canal 11, en el periodo de 1982 a 1986. Fue coautor dePapeles y documentos públicos de Lázaro Cárdenas (1978),VII Jornadas de Historia de Occidente Francisco J. Múgica (1984),Conciencia mexicana en lucha (1985). Fundador del Seminario de Estudios Marxistas de la Facultad de Filosofía y Letras de launam (1950). Miembro de la Sociedad de Estudios Mexicanos (1951-1952) y del Centro de Estudios para la Historia de Campeche. Recibió el Premio Nacional de Periodismo al mejor artículo de fondo en 1979 y la medalla Justo Sierra otorgada por el estado de Campeche en 1996.
¿Cómo describe la prensa en el periodo cardenista, cuando usted inició su carrera?
Había periodistas críticos, como don Luis Cabrera, contra el callismo, ¿no? Sus artículos eran muy duros contra Cárdenas. Sobre todo en Yucatán, cuando vino el reparto agrario […] hablaban de Cárdenas como un chivo en cristalería […] y de don Luis Cabrera todos sus artículos estaban en contra del reparto agrario de Yucatán y después, incluso, contra la expropiación petrolera. Él dio un viraje tardío posterior donde defendió la expropiación petrolera. Lo supo Cárdenas antes de morir, pero durante toda la época de Cárdenas los artículos de Luis Cabrera, sobre todo los que se publicaban enEl Universal, enEl Mundo de Torreón, enEl Diario de Yucatán, eran absolutamente anticardenistas, sobre todo durante la época del reparto agrario.
En los estados había más presión en contra de los periodistas, más directa.
¿Y cómo, con amenazas?
Con amenazas y hasta con cárceles, depende del tipo de gobernador que hubiera. Toda la época de Ávila Camacho, cuando era comisario Gonzalo N. Santos, decía este, que él mismo había inventado la famosa trilogía para que escogieras: encierro, destierro o entierro. Había un rico de Monterrey que se hizo periodista. Decía que había rechazado la moneda de oro que le quiso dar Obregón, era famoso por eso. Vaca Domínguez era famoso porque había rechazado el embute. Eran embutes no chayotes. Embutes eran otra cosa. El chayote fue el invento de un periodista que decía: “échele agua al chayote”. Sí había embute. Embute, pero abierto, y para ser favorable hacia al gobierno. Fue con Alemán. Con el alemanismo ya es abierto el embute.
¿Y el control de la prensa más fuerte?
Luego empiezan las formas de internarse en los periódicos. El secretario de prensa delpri, que fue famoso, Pancho Galindo Ochoa, hacía una cosa. No aparecía él, pero él daba todo de una cosa que se llamaba “Fichero Político” enExcélsior que lo firmaba Carlos Denegri.2 Todo mundo sabía que todas las fichas […] era de ese tipo de columnas de puntos suspensivos. Frases nada más. Llenaban toda una columna, pero con frases: “Fulano de tal anda mal en sus asuntos”. Pasaba otro: “Este ya tiene una diligencia con rumbo a Apam”. Todo lo hacían las gentes delpri. Ese tipo de columnas eran incluidas por elpri. No era abiertamente el periódico, todas eran cosas pagadas.
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