: Francisco Porras
: Gobernanza Propuestas, límites y perspectivas
: Instituto Mora
: 9786078611317
: 2
: CHF 9.90
:
: Staatslehre und politische Verwaltung
: Spanish
: 229
: Wasserzeichen
: PC/MAC/eReader/Tablet
: ePUB
En los últimos años, los cuerpos de literatura de la gobernanza (governance) se han consolidado de manera importante. El uso del término es cada vez más notable en las ciencias políticas, la administración pública, la economía, la sociología y en otras ciencias sociales, así como en reportes oficiales de gobiernos, tanto nacionales como subnacionales, organismos internacionales, think tanks, y en discursos de políticos y funcionarios. Sin embargo, su popularidad también ha generado una multiplicidad de nociones y definiciones que, usadas de manera inconsistente para describir casi cualquier interacción entre actores gubernamentales y no gubernamentales, no ayuda a identificar sus aportes centrales. En esta obra se explora el valor conceptual de los cuerpos de literatura de la gobernanza a través de la consideración de sus propuestas, límites y algunas de sus perspectivas. En este sentido, se realiza un trabajo de clarificación teórica que es necesario como condición previa al trabajo de campo. La gobernanza es en realidad un término paraguas que incluye criterios heurísticos, teorías en proceso de consolidación, nuevos significados del gobierno, agendas de investigación, proyectos normativos de cambio sociopolítico y descripciones de las nuevas relaciones gobierno-sociedad. Al mismo tiempo, argumenta que, en el fondo, los problemas centrales de las diferentes definiciones de la gobernanza están relacionados con la cooperación, la autoorganización, la rendición de cuentas, el timoneo efectivo de los gobiernos y la interdisciplinariedad. En esta segunda edición se consideran algunos de los comentarios y las reacciones generadas por este argumento, tratando de explicitarlo y vincularlo con los últimos desarrollos en la materia.

Francisco Porras. Doctor en Política y Estudios Internacionales por la Universidad de Warwick (Inglaterra). Ha sido profesor en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), la Universidad Iberoamericana, Ciudad de México; El Colegio de San Luis (COLSAN), y la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), sede México, entre otras instituciones educativas. Sus publicaciones versan sobre los marcos teóricos de la gobernanza y sus implicaciones en la sociedad y el gobierno. Es profesor-investigador de tiempo completo, titular C, del Instituto Mora; investigador nacional nivel I, del SNI; Asociado Numerario de la Fundación Rafael Preciado Hernández, A. C., y miembro de la Red Gobernanza Metropolitana (GobMet) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT).

Introducción


En los últimos años, el uso del término “gobernanza” (traducción española más popularizada del término inglésgovernance) se ha extendido de una manera importante en las ciencias políticas, la administración pública, la economía, los estudios del desarrollo, losthink tanks, los organismos internacionales y los tomadores de decisiones, particularmente en las instituciones de la Unión Europea y los gobiernos de Europa y Norteamérica. Aunque fundamentalmente se trata de un fenómeno anglosajón, en el sentido quegovernance es muchas veces intraducible a otros idiomas, el uso del término ha alcanzado también los medios de comunicación y las publicaciones de divulgación, así como un número importante de reportes oficiales de gobiernos de América Latina, África y Asia.

La palabra ya se usa en las narrativas de políticos y en los discursos que dirigen al público en general. Algunas universidades o centros de investigación en Alemania, Dinamarca, España, Estados Unidos, Italia, los Países Bajos y el Reino Unido, por mencionar solamente los más sobresalientes, han diseñado programas de posgrado y de educación continua que tienen en su centro los problemas de la gobernanza. En México, y en otros lugares, los programas de estudios universitarios se han modificado para acomodar sus diferentes cuerpos de literatura. Basta con realizar una búsqueda básica en internet para dejar en claro que el término se usa de manera muy importante en temas relacionados con el buen gobierno, las redes, la participación ciudadana y los procesos de democratización, transparencia y rendición de cuentas.

Al mismo tiempo, una búsqueda en internet también deja en claro que el término no sólo no es unívoco, sino que despliega una polisemia rampante que Börzel (1998, p. 253) califica como una “multiplicidad babilónica”. La gobernanza tiene muchos significados e interpretaciones que varían de acuerdo con los presupuestos teóricos, el nivel de análisis, el problema de política pública, el contexto concreto que se analiza y la disciplina desde la cual se mira la realidad. Adicionalmente, aunque la mayoría de los autores identifica sus propuestas dentro de los márgenes de distintos cuerpos de literatura más o menos consolidados, lo cierto es que muchas veces la gobernanza se usa de una manera inconsistente, considerando simultáneamente más de un sentido del término. El hecho de que la gobernanza incluya tanto ideas vagas, comunicadas y entendidas casi de manera intuitiva, como definiciones consolidadas listas para seroperacionalizadas y probadas en indicadores, es muestra que quizá haya que tratarla como un término paraguas (umbrella term) que cobija un gran número de significados y narrativas, algunas de ellas contradictorias entre sí. La gobernanza no solamente es polisémica; también se emplea en demasía y desordenadamente.

Para unos, la gobernanza consiste en la convergencia de actores, recursos e instituciones del gobierno, la sociedad y los mercados para tratar de resolver un problema concreto de política pública; para otros consiste en el mandato (o indicación normativa) que subyace bajo esta convergencia: la realidad contemporánea es tan compleja que solamente a través de la cooperación entre actores e instituciones gubernamentales y no gubernamentales se logrará la sustentabilidad de las políticas públicas. Para algunos, la gobernanza es sinónima de buen gobierno, entendiendo este como el ejercicio de la función pública con transparencia y rendición de cuentas, el cumplimiento eficiente de metas mensurables y la sensibilidad para responder a las demandas ciudadanas en tiempo real. Para algunos más, la gobernanza consiste en la participación ciudadana en los comités y consejos consultivos que acompañan el diseño, la implementación y la evaluación de la política pública, particularmente cuando estos fomentan dinámicas de inclusión, incidencia ciudadana y combate a la corrupción.

Para otros más, influidos por las teorías de la complejidad, la gobernanza es equivalente al orden sociopolítico y económico que resulta de los esfuerzos para gobernar los diferentes sistemas: todos gobernamos, tanto actores públicos como privados, por lo que los gobiernos deben reconocer la importancia de usar instrumentos suaves, diseñados para distribuir información y fomentar el cambio de las conductas individuales. Para otros, la gobernanza son los nuevos instrumentos que el gobierno despliega como un esfuerzo de adaptación a las nuevas complejidades. Entre ellos destacan las redes, particularmente las que se forman entre varios tipos de actores o instituciones en torno a algunos sectores de política pública. Rhodes (1997, p. 15) propuso una de las definiciones canónicas de la gobernanza al argumentar que esta se genera cuando el gobierno gestiona redes inter-organizacionales que tienen cierta capacidad de autogobiern