¿CUÁLES SON LAS PRINCIPALES TRADICIONES DE ÉTICA?
A la hora de pensar moralmente y enseñar a pensar, cada día estoy más convencido de la necesidad de recuperar la vieja tradición clásica anglosajona de confrontarse con los grandes autores y las grandes obras. Confrontarse directamente con “los gigantes” de nuestra cultura, sin duda, nos engrandece.
Todos nosotros, seamos conscientes o no, cuando opinamos y razonamos sobre la guerra, el aborto, la eutanasia, la homosexualidad o el medio ambiente utilizamos los grandes argumentos de las grandes tradiciones morales de nuestra cultura occidental. Todos tenemos una parte de nuestra alma moral que es profundamente aristotélica, otra parte kantiana y otra utilitarista. Dependiendo de nuestro contexto biográfico e histórico predominará una u otra pero nadie puede decir que no tiene razonamientos morales de ninguna de estas tradiciones.
A la hora de explicar a los autores, es esencial explicar el contexto sociocultural. Hasta Kant casi ningún filósofo y pensador vivió exclusivamente dedicado a la investigación en la universidad. Eran hombres de su tiempo que respondían a cuestiones desafiantes en su contexto. Lograr hacer comprender esas cuestiones relevantes y saberlas traducir a hoy creo que es esencial a la hora de presentar a los autores para que el pensamiento no quede reducido a un paseo por las “reliquias” intelectuales de un museo de mejor o peor gusto o a una arqueología más o menos acertada de las ideas.
Por este motivo aparte de exponer el contexto y las ideas centrales de los autores, creo siempre necesario confrontar las ideas con una serie de críticas para actualizar y reinterpretar los argumentos que nunca son caducos y siempre dan que pensar cuando se los actualiza a la luz de los problemas actuales.
ARISTÓTELES.
Aristóteles comienza suÉtica a Nicómaco con las siguientes palabras: “Todas las artes, todas las indagaciones metódicas del espíritu, lo mis