PRESENTACIÓN
Hace ya algunos años realizamos una primera encuesta dirigida a las personas presas en cárceles españolas (Ríos y Cabrera,Mil voces presas, 1998). En aquel momento tuvimos la oportunidad de obtener las respuestas de 1.011 personas que se encontraban en prisión y que a lo largo de 1997 fueron haciéndonos llegar sus cuestionarios. En bastantes ocasiones tuvimos que sortear los obstáculos que interponía la Administración penitenciaria al intervenir las comunicaciones escritas de los presos a quienes remitíamos los cuestionarios, aunque finalmente los órganos jurisdiccionales nos dieron la razón. Años después, los mismos autores efectuamos otro trabajo más específicoMirando el abismo (2002) sobre las condiciones de vida de las personas clasifi cadas en régimen cerrado y la aportación de sistemas no violentos de solución de conflictos.
Como resultado de estos trabajos, obtuvimos una radiografía interior de la vida en prisión que permitía ofrecer a la opinión pública y a los medios profesionales y académicos la visión específica de una buena parte de los protagonistas del encierro penitenciario. Esta visión panorámica de la vida en prisión, obtenida a partir de la mirada de los propios presos, es sin duda parcial y limitada, pero no por ello resulta menos valiosa y necesaria si queremos llegar a conocer lo que realmente ocurre en los centros penitenciarios, puesto que son los propios actores implicados quienes nos ofrecen un relato de primera mano sobre lo que allí sucede. Este conocimiento es importante puesto que permite a todos los actores institucionales y sociales vinculados con el medio penitenciario realizar una intervención congruente con la orientación y fines que afirma tener el sistema penal (la reinserción y reeducación social). A estos efectos, resulta elemental contar con la opinión de los destinatarios primeros ta