1.1. INTRODUCCIÓN
Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) tienen cada vez una mayor presencia en nuestra vida cotidiana, habiéndose convertido casi en una imperiosa necesidad para muchas de las cosas que hacemos. Sin embargo, no solemos ser conscientes de la cantidad de recursos tecnológicos que usamos diariamente ni de las habilidades que se requieren para ello. Desde aparatos de uso doméstico tales como la lavadora, el lavavajillas, la aspiradora o la vitrocerámica, hasta dispositivos más sofisticados como ele-book, latablet o elsmartphone.
Se puede observar una diferencia abismal entre el uso y la soltura con la que diferentes generaciones se enfrentan a dichos recursos. Actualmente incluso los niños más pequeños son capaces de tomar en sus manos un móvil y utilizarlo de forma básica sin que nadie les haya enseñado a ello, siendo extensible a otros dispositivos de su interés como el reproductor de DVD o la consola. Parecen nacer sabiendo utilizar todo tipo de tecnología. Son los llamadosnativos digitales (Prensky, 2001), frente a los denominados inmigrantes digitales, pertenecientes a generaciones anteriores y que poseen unas habilidades más reducidas en este sentido.
Si reflexionamos acerca de esta diferencia, nos percatamos de que cuando losinmigrantes digitales eran niños, su entorno era muy distinto al actual. Apenas existían recursos tecnológicos a su alcance. Sin embargo, los nativos digitales han nacido rodeados de ellos. Viven en la era digital y pertenecen a unae-sociedad en la que internet y la tecnología son omnipresentes. Su interacción constante con todo tipo de dispositivos electrónicos y medios digitales ha conseguido modificar la forma en la que piensan y procesan la información que reciben.
Pero dicha información también es, a su vez, sustancialmente diferente. Únicamente tenemos que comparar una película de hace unos 30 o 40 años con una actual. Pensemos por ejemplo en unwestern o película del oeste. Las escenas, el movimiento de cámara, la velocidad de los diálogos y de la acción... Todo se produce de forma más lenta. Los espectadores necesitaban un mayor tiempo para procesar la información que recibían desde la pantalla. Sin embargo, si nos fijamos en una película de acción actual y tomamos como referencia los mismos elementos, observaremos una gran diferencia. La duración de las distintas secuencias, los miles de detalles en ellas y los cambios de cámara se producen a un ritmo vertiginoso, difícil de asimilar para un inmigrante digital, que puede llegar incluso a sentirse mareado y/o abrumado ante tantas dosis de información distintas.
Sucede lo mismo, por ejemplo, con el espacio reservado a los anuncios de televisión. Los mensajes publicitarios duran apenas 10 segundos, y en ese tiempo son capaces de transmitirnos la información más importante de su producto, o llamarnos la atención sobre él a fin de obtener ventas. Nuestro cerebro es capaz de procesar durante los 5 o 6 minutos que suele durar dicho espacio publicitario, alrededor del orden de 30 anuncios de distintas marcas. Y es que se estima que, en una ciudad de tamaño medio, con una población entre 100.000 y 500.000 habitantes, cada persona recibe unos 3.000 impactos publicitarios diarios. Y es que la publicidad no procede únicamente de la televisión, sino que nos rodea e invade desde distintos medios: vallas publicitarias, periódicos, internet, radio...
La información actualmente nos inunda, por lo que ya no es necesario que alguien, como único poseedor de la verdad y fuente principal de conocimiento, nos la proporcione y transmita, porque podemos acceder a ella en cualquier momento y prácticamente desde cualquier lugar. Lo necesario, por tanto, es saber seleccionarla, analizarla y procesarla adecuadamente. En consecuencia, las necesidades de los educandos no son iguales que hace unas décadas; y como se deduce de ello, el rol del maestro tampoco debe seguir siendo el mismo. Así, su papel en el aula se ve transformado en el deacompañante cognitivo (Tedesco, 2010), facilitando a los estudiantes su proceso de aprendizaje y sirviéndoles de guía durante el mismo.
Por otra parte, cabe destacar que la búsqueda, selección, análisis y procesamiento de la información son competencias que, debido a los motivos ya mencionados, resulta conveniente que nuestros estudiantes adquieran. Sin embargo, no debe olvidarse que a dichas competencias debe sumarse siempre elpensamiento crítico y divergente, imprescindible para evitar caer bajo la influencia que a menudo los medios tratan de ejercer sobre nosotros. Y no solamente los de comunicación, sino, y en general, casi todos los audiovisuales.
Desde la