Mónica Fontana
Los constructos de participación, implicación, colaboración o intervención, frecuentemente empleados en la literatura científica para hablar del impacto que tienen las relaciones entre familia y escuela en la educación de los hijos, son intentos penúltimos de expresar el ideal común y compartido que, en el fondo, persiguen ambas instituciones. Es por ello, que el título de esta obra se ha ido pensando y esbozando a medida que reuníamos evidencia científica al respecto y constatábamos la misión común de educar a las jóvenes generaciones buscando siempre el bien superior del menor, proporcionándole la estabilidad y las herramientas indispensables para poder afrontar la realidad y el mundo con positividad.
Alianza, se define en la segunda acepción del diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, como “Pacto, convenio o tratado en que se recogen los términos en que se alían dos o más partes”; y su significado etimológico se compone del verbo activo transitivo “aliar” y del sufijo “anza” que indica resultado y acción de. Ya desde el título, corresponsabilidad y diferenciación de roles se intuyen como los componentes básicos de este volumen. La familia y la escuela deben aliarse, no competir en la misión de educar, cada uno desde su papel, con confianza mutua y sin atropellarse en sus funciones. En palabras de Luri (2014), solo desde lazos de co-pertenencia entre la familia y la escuela y, por tanto, de lealtad y confianza mutuas (p. 54) se podrá construir y colabor