Chapter 3
2
MILES DE MILLONES
Primero, reflexionemos sobre los “nunca bien ponderados” siete días.
Por supuesto, los siete días bíblicos debían tener algún tipo de explicación -pensé-, y me aboqué a resolverlo.
Lo primero que se me ocurrió fue que si Dios era infinito, posiblemente, un día de Dios podría durar mil millones de años, por lo que siete días de Dios bien podrían ser seis mil millones de años. Ustedes dirán ¿por qué seis mil millones de años? Bueno, porque actualmente se calcula, que desde la nebulosa original al presente han transcurrido seis mil millones de años, y cuatro mil seiscientos millones de años desde la consolidación de la Tierra.
Aunque Occidente no ha manejado cifras importantes -y al decir cifras importantes me refiero a guarismos tan grandes como de miles de millones de años- en sus mitologías, puede ser interesante observar que en India -para la época en que se escribió el Génesis- ya estaban acostumbrados a pensar números de esa magnitud.
Por ejemplo: según las escrituras védicas [4], los cuatroyugás(eras) forman un ciclo de 4.320.000 años (unMajá-yugá, o ‘gran era’), que se repite una y otra vez. La primera es laSatyá-yugáo ‘era de la verdad’ de 1.728.000 años de duración. En la que el promedio de vida de una persona era de 100.000 años. Es la Era de Oro, según otra clasificación.
Luego, adviene laDuapára-yugáo ‘segunda era’ que abarca unos 1.296.000 años. Con un promedio de vida de 10.000 años; también denominada Era de Plata.
La ‘tercera era’,Treta-yugáduró unos 864.000 años; en ella el promedio de vida que tenía un hombre era de 1.000 años; también es conocida como Era de Bronce (aunque no se pretende que coincida con la Edad de Bronce en la India).
Finalmente,Kali-yugáo ‘era de riña’ de 432.000 años de extensión donde el promedio de vida de un ser humano era de 100 años (al comienzo de ella, hace 5100 años). Denominada Era de Hierro (tampoco se pretende que coincida con la Edad de Hierro en la India).
4 Se denomina Vedas (literalmente ‘conocimiento’, en sánscrito) a cuatro textos muy antiguos, base de la religión védica, que fue previa a la religión hinduista. La palabra sánscrita vedá proviene de un término del idioma indoeuropeo (weid), relacionado con la visión, del que surgieron el latín vedere (ver) y veritás (verdad) y las palabras españolas “ver” y “verdad”. Los textos védicos se desarrollaron dentro de lo que se denomina la cultura védica, basada en castas (varna o ‘color’) y ásramas (etapas de vida religiosa).
Interesante, muy interesante.
Hasta aquí no encontré inconvenientes en sopesar los “siete días”.
Si uno cree en Dios, lo normal, a mi entender, sería creer que es infinito, por lo que la relación miles o millones de años-días de Dios no me ha generado ningún conflicto.
Sigamos.
Analicemos ahora la explicación que nos brinda la ciencia acerca del nacimiento del Sistema Solar y de nuestro planeta Tierra para, de esta manera, luego poder compararla con el texto del Génesis.
Los invito a situarnos en el lugar y en el tiempo.
Vayamos hasta ese momento en el que todo se inició en nuestro pequeño rincón del universo.
Hace seis mil millones de años, una nube de gas y polvo estelar -lo que se denomina una nebulosa planetaria-, flota a la deriva en el espacio.
Esta nebulosa, esta nube de polvo y gas estelar es el producto residual de una estrella, que luego de su muerte como supernova [5] (estrella que explota en su muerte, su estadío final) esparce en el espacio los materiales que ha producido en su interior a partir de elementos más simples.
Los elementos creados en ese horno estelar -ahora más complejos- componen esta enorme nube de polvo, hielo y gas que flota plácidamente a la deriva. Nuestra nebulosa local.
5 Supernova: Estrella que estalla y lanza a su alrededor la mayor parte de su masa a altísimas velocidades. Luego de este fenómeno explosivo se pueden producir dos casos: o la estrella es completamente destruida, o bien permanece su núcleo central que, a su vez, entra en colapso por sí mismo dando vida a un objeto muy macizo como una estrella de neutrones o un Agujero Negro.
El fenómeno de la explosión de una supernova es similar al de la explosión de una Nova, pero con la diferencia sustancial que, en el primer caso, las energías en juego son un millón de veces superiores. Cuando se produce un acontecimiento ca